MADRID.- Cientos de indignados se lanzaron a las calles del centro de Madrid para intentar "recuperar" la Puerta del Sol, epicentro y símbolo de las protestas ciudadanas que arrancaron el 15 de mayo y del que la policía desalojó el martes a las últimas personas que permanecían acampadas.
Los indignados se concentraron a las 20 en la plaza junto a la céntrica estación de Atocha y desde allí iniciaron una marcha hacia la Puerta del Sol, blindada por un fuerte dispositivo policial para impedir que los indignados entraran y la ocuparan.
Anoche se vivían allí escenas de tensión, con cientos de indignados -unos 1.500 según medios españoles- concentrados en todos sus accesos. La policía antidisturbios escenificó algunos conatos de carga. Y en una de las entradas se enfrentó cuerpo a cuerpo a empujones con los manifestantes.
El kilómetro cero de la capital española fue tomado durante todo el día por un gran número de agentes. Tal y como ocurrió el martes, las autoridades cerraron desde la tarde las estaciones de metro y tren de Sol. El Congreso de los Diputados, por cuyas inmediaciones pasó la marcha, también fue blindado.
El "movimiento de los indignados" ha achacado el desalojo de la Puerta del Sol, donde quedaban unas 30 personas y un punto de información, a la próxima visita a España del papa Benedicto XVI, que estará en Madrid del 18 al 21 de agosto con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). La marcha de los indignados fue decidida en asamblea dos horas antes de su inicio y generó un caos circulatorio a su paso. "De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste", gritaban los manifestantes. "Un Papa pagado bendice a robados", coreaban. Los indignados se dividieron en algunos puntos para concentrarse en los accesos al kilómetro cero. Y un nutrido grupo se dirigió a la cercana Plaza Mayor, parte de la cual ocupó con una sentada.
El organizador de la Jornada Mundial rechazó que el desalojo se deba a la visita del Pontífice. "Ni entramos ni salimos en las decisiones que toma el Gobierno y la Comunidad y Ayuntamiento de Madrid. Hay sitio para todos", sostuvo Yago de la Cierva.
La actividad tiene previsto realizar una procesión a la Puerta del Sol, durante la tercera visita del Papa al país, que estará precedida de protestas por el gasto del erario público que insume su presencia (la izquierda lo calcula en U$S 73 millones).
Para las ceremonias se espera la presencia de un millón y medio de jóvenes de todo el mundo. (DPA)